(De cómo comprar en planos y no fracasar en el intento) Se dice que una de las primeras señales de progreso en un país es cuando el sector construcción e inmobiliario crece sostenidamente. Hoy, a diferencia de hace 20 años, el sueño de la casa propia ha dejado de serlo para volverse una realidad. La cantidad de proyectos e inversionistas inmobiliarios son tantos que han puesto en valor las tradicionales casonas y chalets que, hoy por hoy, se ponen a la venta en fila de a tres al mejor postor, para ser demolidas y levantar una propiedad vertical para uso de vivienda u oficinas. A este punto quería llegar para explicarles lo ventajoso (en términos económicos) que resulta en este momento adquirir, de una constructora, el inmueble en planos. A diferencia de comprar un departamento terminado, comprar en planos puede significar en algunos casos hasta un 30% de ahorro. Ojo, siempre que esté bien asesorad@. Nuestro código civil denomina a esta operación Compraventa de Bien Futuro. El precio del inmueble (y también el riesgo) varía de menos a más, según el estado en el que se encuentre el proyecto de la constructora, que podría ser en este orden: 1. Constructora propietaria en registros públicos con planos del proyecto. 2. Planos aprobados por la Municipalidad (aprobación de anteproyecto) 3. Licencia de Obra y Ejecución. Luego de iniciada la ejecución de obras, los precios ya son bastante cercanos al promedio del mercado. Aquí algunos tips para aquellos que están dispuestos a sacrificar algunos meses de espera a cambio de un ahorro considerable en sus bolsillos:
Una decisión como ésta no es fácil de tomar, ya que está de por medio el esfuerzo y los ahorros de una buena parte de nuestras vidas. Por ello, nunca dejen de asesorarse bien antes de comprar. Bailar el bolero parece fácil pero no lo es, pregúntenselo a los abuelos. Hasta el próximo jueves.
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